En los días recientes, el mandatario de Argentina, Javier Milei, publicó un gráfico en las plataformas sociales, indicando una presunta disminución considerable de la deuda pública, reduciéndola al 42,2% del Producto Bruto Interno (PBI) nacional. No obstante, después de un análisis minucioso, se ha verificado que la imagen difundida por el mandatario es falsa y no representa de forma exacta la evolución verdadera de la deuda.
¿Qué se estudia?
El esquema presentado por Javier Milei ilustra el cambio de la deuda pública como porcentaje del PIB. En esta representación, se indica que la deuda pública disminuyó de un 99,4% en diciembre de 2023 a un 42,2% en mayo de 2025, lo que supone una baja de 57,2 puntos del PIB. Al parecer, este esquema sugiere que la administración de Milei ha conseguido una reducción importante de la deuda. No obstante, expertos en economía han advertido que esta declaración es engañosa debido a los efectos de la devaluación del peso y el posterior desfase del tipo de cambio frente al dólar.
El cambio en los datos presentados en el gráfico no se atribuye a un genuino proceso de reducción de deuda, sino a la alteración de las cifras debido a la devaluación del peso argentino. Entre noviembre y diciembre de 2023, el tipo de cambio ascendió de $376 a más de $800, afectando así el registro de la deuda, particularmente aquella expresada en pesos. Este hecho causó un incremento en la deuda calculada en pesos, aunque en dólares el endeudamiento no mostró un aumento considerable.
El método que el gobierno emplea para evaluar la proporción entre la deuda y el PBI ha sido puesto en tela de juicio. De acuerdo con ciertos analistas económicos, calcularlo utilizando un promedio móvil de 12 meses del PBI nominal puede alterar el análisis, ya que en situaciones de inflación elevada, esta técnica puede ofrecer una perspectiva distorsionada de la realidad económica.
¿Cuál es el veredicto?
La declaración presentada en el gráfico de Milei, que sugiere una reducción significativa de la deuda pública, es falsa. Aunque el porcentaje de deuda respecto al PBI disminuyó en términos nominales, esto no simboliza una verdadera reducción de la deuda, sino que es el resultado de un fenómeno cambiario y la metodología empleada para calcular el PBI.
Los números indican que la deuda del gobierno, sin ajustes por inflación, era aproximadamente de US$ 290 mil millones en noviembre de 2023. Para junio de 2025, esta cifra descendió a US$ 282 mil millones, evidenciando una ligera disminución, aunque menos notable de lo que ilustra el gráfico presentado por Milei.
Especialistas en economía como Marina Dal Poggetto, de la consultora EcoGo, han explicado que el aparente descenso en el porcentaje de deuda se debe al atraso del tipo de cambio y no a un proceso genuino de desendeudamiento. En términos de deuda en dólares, el descenso de la relación deuda/PIB es producto de una base de comparación más amplia, es decir, de un aumento en el PBI medido en dólares debido al atraso cambiario.
El manejo de datos y las alteraciones en el diagrama
En conclusión, el diagrama difundido por el presidente Milei es equívoco ya que no representa fielmente el desarrollo verdadero de la deuda pública de Argentina. Aunque las cifras indican una disminución en el porcentaje de la deuda respecto al PBI, esta baja resulta de factores distorsionantes como la devaluación del peso y el método empleado para calcular el PBI. Los economistas han indicado que la deuda, en términos reales, ha tenido una reducción solo de forma marginal.
Es fundamental que el público comprenda que la evolución de las cifras presentadas no refleja un éxito en la gestión de la deuda pública, sino que es producto de distorsiones económicas y metodológicas. Por lo tanto, el veredicto es claro: el gráfico utilizado por Milei para comunicar una disminución significativa de la deuda es, en gran medida, engañoso y no refleja la realidad económica del país.