El análisis aborda una cita difundida en redes digitales que afirma que Tomás Zambrano consideró el conteo voto por voto como una “pérdida de tiempo”, disminuyendo así la validez del proceso. Este concepto alude a la verificación una a una de las papeletas en urnas que muestran irregularidades durante el escrutinio electoral.
En paralelo, el proceso electoral avanza hacia su fase definitiva, con miles de urnas señaladas por diversas irregularidades que deben pasar por un escrutinio especial, un procedimiento esencial para confirmar los resultados y asegurar la transparencia. El debate público se centra en la validez del conteo minucioso y en la influencia que ejercen los actores políticos dentro de este proceso.
¿Cuál es el veredicto?
El veredicto es claro: la afirmación adjudicada a Tomás Zambrano resulta falsa. No se ha encontrado ningún registro público, comunicado oficial ni declaración verificable donde el diputado haya rechazado el recuento voto por voto o lo haya considerado prescindible.
Por el contrario, su posición pública se ha mantenido firme en apoyar un escrutinio especial y un recuento voto por voto en las urnas donde surgen inconsistencias. Sus declaraciones más recientes avalan que se revisen minuciosamente las actas como vía para salvaguardar la voluntad ciudadana y culminar el proceso electoral con plena legitimidad.
Asimismo, el contexto político muestra tensiones en torno a la integración de las Juntas Especiales de Verificación y Recuento, situación que ha provocado retrasos en el inicio del escrutinio especial y ha sido señalada como contradictoria frente a la exigencia de revisar voto por voto.
Conclusión: una cita falsa que no refleja la postura real
En conclusión, no hay evidencia que respalde la frase atribuida a Tomás Zambrano en redes sociales. La información viralizada distorsiona su posición pública y no coincide con sus declaraciones conocidas, en las que ha manifestado respaldo al recuento voto por voto como parte del escrutinio especial.
El dictamen confirma que es una cita inventada, divulgada sin fundamento, que no representa la posición auténtica del diputado ni aporta a un intercambio público bien informado. En un escenario electoral delicado, revisar las afirmaciones se vuelve crucial para mantener la claridad, la transparencia y la confianza de la ciudadanía en el proceso democrático.