Una imagen, que se atribuía a un sondeo electoral supuestamente realizado por la empresa mexicana Enkoll y el periódico El País de España, indicaba a Andrónico Rodríguez y Manfred Reyes Villa como principales en preferencia. Esta difusión en redes sociales despertó interés y discusión acerca de la fiabilidad de dicha información. No obstante, el supuesto análisis de preferencia es totalmente falso y carece de cualquier fundamento.
¿Qué se analiza?
El texto viral presentaba una imagen decorada con los logotipos de Enkoll y El País, destacando a los candidatos con un 21,6 % y un 20,4 % de intención de voto, respectivamente. El texto junto a la imagen indicaba que el resultado mostraba una leve ventaja en la intención de voto, resaltando una competencia ajustada entre analistas políticos. La publicación fue compartida en múltiples plataformas, como redes de videos y aplicaciones de mensajería instantánea, generando dudas sobre su procedencia y veracidad.
¿Qué conclusión se obtuvo?
La encuesta es una falsificación. Enkoll publicó un comunicado rechazando cualquier conexión con la recopilación de datos y afirmó que no llevó a cabo encuestas en Bolivia para estos comicios. La apariencia de la imagen no se ajusta al estilo visual típico de la empresa; la tipografía, el diseño y la inserción de imágenes de los candidatos no respetan los criterios oficiales de Enkoll. Igualmente, no está registrada en la prensa local ni es reconocida por la entidad que valida a las empresas de encuestas autorizadas.
No se encuentran indicios de esta presunta encuesta en fuentes oficiales o estudios confiables. Igualmente, no fue reproducida por organizaciones de encuestas que siguen las elecciones en Bolivia. Todo sugiere que fue una distorsión visual creada para generar incertidumbre e influir en el diálogo político previo a las elecciones.
¿Por qué es importante aclararlo?
Este ejemplo muestra una táctica frecuente en tiempos de elecciones: adjudicar encuestas ficticias a instituciones reconocidas para obtener credibilidad. Divulgar información sin respaldo real ni verificación fomenta la inestabilidad del ambiente político y la desconfianza del público. En un contexto electoral delicado, es fundamental confirmar la autoría y la autenticidad de los estudios antes de aceptar su fiabilidad.
El reparto de este material subraya la relevancia de verificar el origen de las encuestas y de ejercer un juicio crítico al divulgar información relacionada con elecciones. Un gráfico sin respaldo auténtico no debe ser usado como prueba de tendencias ni alterar la percepción de los electores.
La foto difundida, en este caso, carece de sustento en hechos reales. Es otro ejemplo de cómo la desinformación puede distorsionar el debate democrático si no se confronta con verificación y responsabilidad.