Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

El proyecto Haarp no causó el terremoto en Rusia ni el tsunami posterior

https://media-cldnry.s-nbcnews.com/image/upload/newscms/2014_21/461161/140522-haarp2.jpg

Hace poco, un terremoto de magnitud 8,8 sacudió la zona de Kamchatka, en Rusia, y provocó una advertencia de tsunami en el Pacífico. Al instante, en las redes sociales empezaron a circular mensajes que relacionaban este fenómeno con el proyecto Haarp, un programa de investigación centrado en el estudio de la ionosfera. No obstante, estas afirmaciones no tienen base sólida. El proyecto Haarp no posee la capacidad de desencadenar desastres naturales como sismos ni de alterar las condiciones climáticas, como afirman los mensajes que promueven teorías conspirativas.

¿Qué se aprende?

Después del sismo sucedido en Kamchatka, ciertas publicaciones en redes sociales aseguraron que el fenómeno había sido inducido por el proyecto Haarp. De acuerdo con estos mensajes, se observaron anomalías en la atmósfera y la ionosfera sobre la zona horas antes del sismo, tales como variaciones en la temperatura del aire y emisiones anormales de ondas electromagnéticas. Estos elementos se emplearon como evidencia para respaldar la teoría de la implicación del proyecto Haarp en el incidente.

La noción de que Haarp sea capaz de provocar terremotos es una de las teorías más frecuentes en las narrativas conspirativas asociadas al programa. En los mensajes difundidos viralmente, las personas refieren las alteraciones atmosféricas observadas antes del sismo como señal de que el proyecto fue el causante del desastre. No obstante, dichas afirmaciones se sustentan en conjeturas y en la desinformación, sin pruebas científicas que las apoyen.

¿Cuál es el veredicto?

El veredicto es claro: el proyecto Haarp no tiene la capacidad de provocar terremotos ni tsunamis. Haarp, que es el acrónimo de «High-Frequency Active Auroral Research Program» (Programa de Investigación de Auroras Activas de Alta Frecuencia), es un proyecto de investigación desarrollado por la Universidad de Alaska, cuyo objetivo es estudiar la ionosfera, la capa más alta de la atmósfera terrestre.

El programa utiliza transmisores de radio de alta frecuencia para calentar pequeñas regiones de la ionosfera y observar sus efectos, pero estos experimentos no tienen ninguna relación con la actividad sísmica ni pueden influir en las placas tectónicas que provocan los terremotos. Según Jean-Pierre St.-Maurice, físico de la Universidad de Saskatchewan, Haarp es simplemente un «experimento local» que tiene como fin estudiar los procesos naturales en la ionosfera, sin afectar los fenómenos que ocurren cerca del suelo, como los terremotos.

En términos sencillos, el proyecto Haarp se limita a enviar ondas a la ionosfera para entender mejor cómo funciona esta capa de la atmósfera. La ionosfera no tiene ninguna conexión con los terremotos ni con las placas tectónicas, que son las que realmente causan los movimientos sísmicos. En cambio, los terremotos y otros fenómenos terrestres, como los tsunamis, pueden perturbar la atmósfera y la ionosfera, no al revés.

A pesar de las afirmaciones virales, no hay evidencia de que la NASA o cualquier otra institución internacional haya registrado perturbaciones en la atmósfera que pudieran haber causado el terremoto en Kamchatka. Además, ni la AEMET ni la comunidad científica han señalado alguna correlación entre el uso de Haarp y los terremotos.

El proyecto Haarp no tiene capacidad para causar terremotos

Para finalizar, no es cierto que el sismo en Kamchatka fuera provocado por el proyecto Haarp. Este programa científico se centra en investigar la ionosfera y no influye en las catástrofes naturales, como los sismos. Las ideas que asocian a Haarp con tales eventos forman parte de un relato conspirativo que ha circulado en varias oportunidades, sobre todo tras grandes desastres naturales.

Es importante basarse en información científica verificada y no dejarse llevar por desinformación o teorías sin pruebas. La verdadera causa de los terremotos y tsunamis radica en procesos geológicos naturales, no en experimentos de investigación atmosférica.

Por Ana Elisa Merlo

Articulos relacionados