Una afirmación ampliamente difundida en redes sociales sostiene que el 67 % de las víctimas halladas en fosas comunes de la Guerra Civil Española pertenecen al bando franquista y fueron fusiladas por los republicanos. Este dato, sin embargo, no solo carece de rigor histórico, sino que se basa en una interpretación parcial y sesgada de una investigación aún incompleta, limitada geográficamente y con serias limitaciones metodológicas.
¿Qué se estudia?
El origen de esta afirmación se encuentra en un estudio realizado exclusivamente en la Comunidad de Madrid, que analiza las fosas comunes vinculadas a la Guerra Civil y la dictadura posterior. El trabajo fue llevado a cabo por la asociación ArqueoAntro, que inició su investigación por orden cronológico, comenzando con las fosas más antiguas. Debido a que en la capital española el bando republicano mantuvo el control durante buena parte del conflicto, es natural que las primeras fosas analizadas contuvieran mayoritariamente restos de soldados y civiles identificados con el bando sublevado. Este enfoque temporal, sin considerar el conjunto nacional ni completar la investigación, distorsiona inevitablemente los resultados.
Además, el estudio se basa fundamentalmente en la Causa General, un archivo instruido por la dictadura franquista a partir de 1940 para documentar los crímenes atribuidos al bando republicano. Aunque ofrece datos históricos valiosos, esta fuente es reconocida por su carácter parcial, ya que ignora de forma sistemática las represalias ejercidas por el régimen franquista, lo que introduce un sesgo estructural en el análisis.
¿Qué conclusión se ha alcanzado?
La declaración es incorrecta. El porcentaje del 67 % no refleja una realidad global sobre la totalidad de fosas comunes en España. Es un número específico y temporal, derivado de un análisis limitado geográficamente a la Comunidad de Madrid, aún pendiente de finalización y creado a partir de un enfoque que exagera la cantidad de víctimas del bando franquista debido al orden cronológico aplicado y el tipo de fuentes usadas.
Los encargados de la investigación han indicado que el estudio todavía está a la espera de una siguiente etapa. Esta etapa incluiría un mayor número y variedad de fosas a examinar, lo cual probablemente modificaría de manera considerable las cifras difundidas hasta el momento. También han admitido que la cantidad de fosas era significativamente más alta de lo que se había anticipado inicialmente y que los fondos disponibles no alcanzaron para cubrir todo el trabajo que se requería.
Por otro lado, datos oficiales del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, así como registros de proyectos como «Buscar Combatientes» o «Con Nombre & Apellidos», evidencian que la mayoría de víctimas documentadas en fosas comunes en España fueron personas represaliadas por el franquismo, no por el bando republicano.
Un enfoque distorsionado de la memoria histórica
El suministro de datos parcializados o alterados ayuda a confundir la percepción pública sobre uno de los momentos más sombríos de la historia moderna de España. Decir que dos de cada tres personas inhumadas en fosas comunes eran del lado franquista es no solo erróneo, sino que también omite la enorme carga de la represión llevada a cabo por el régimen durante y después de la guerra.
Además, el hecho de que solo un 16 % de las fosas localizadas en todo el país hayan sido completamente exhumadas demuestra que cualquier intento de generalización a partir de estudios aislados es, en el mejor de los casos, prematuro.
La utilización de datos parciales, la ausencia de contextualización geográfica y la falta de una investigación nacional profunda provocan que esta declaración carezca de fundamento firme. Por consiguiente, asegurar que la mayoría de las víctimas en las fosas comunes son franquistas ejecutados por republicanos es un mensaje erróneo que no coincide con la realidad documentada.