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La ivermectina no cura el cáncer ni es un tratamiento eficaz

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En plataformas sociales se difunden mensajes que sugieren el uso de ivermectina como un supuesto remedio para el cáncer, basando estas afirmaciones en investigaciones sin verificar y en testimonios sin base científica. No obstante, hasta el momento, no hay ningún ensayo clínico que pruebe que este antiparasitario tenga efectividad comprobada frente a enfermedades oncológicas.

¿Qué se estudia?

Los mensajes virales sostienen que la ivermectina, conocida por su uso antiparasitario y por haber sido reconocida con el Premio Nobel, tendría efectos positivos en el tratamiento del cáncer. Afirman que potencia la quimioterapia, la radioterapia y que incluso estimula el sistema inmunológico contra las células tumorales. Además, atribuyen el supuesto descubrimiento a dos investigadores franceses en 1995.

Sin embargo, estas publicaciones carecen de pruebas verificables, y al investigar el supuesto estudio original no se encuentra ningún respaldo documental ni científico que confirme su existencia. La falta de fuentes fiables y la utilización de argumentos vagos son señales típicas de contenido desinformador.

¿Cuál es el veredicto?

No es cierto, no existe evidencia científica que valide el uso de ivermectina como tratamiento para el cáncer. Los estudios realizados hasta ahora se han enfocado en pruebas preclínicas en entornos de laboratorio, mayormente en cultivos celulares, donde se han detectado ciertos efectos antitumorales. Sin embargo, estos hallazgos iniciales no son definitivos ni aplicables a seres humanos.

El desarrollo de terapias oncológicas implica un riguroso proceso de validación científica, que requiere estudios clínicos bien diseñados, con resultados publicados y revisados por pares. Hasta ahora, ningún ensayo clínico ha demostrado que la ivermectina sea segura y eficaz en el tratamiento del cáncer.

Aunque los escasos estudios experimentales que integran la ivermectina con tratamientos inmunológicos todavía se encuentran en etapas tempranas y no han producido resultados clínicos significativos. Los expertos están de acuerdo en que el uso del medicamento para propósitos oncológicos no tiene sustento médico ni científico en las circunstancias actuales.

Sin evidencia, no hay tratamiento

Aunque la ivermectina ganó popularidad en las redes sociales durante la pandemia y es conocida por su eficacia como antiparasitario, no se debe confundir su uso en ese campo con beneficios que no han sido demostrados clínicamente. La comunidad médica es contundente: la ivermectina no es una cura para el cáncer.

Compartir o difundir información sin base científica puede inducir a error, poner en riesgo a pacientes y generar expectativas falsas. En el caso del cáncer, un tratamiento sin respaldo clínico no solo es ineficaz, sino que puede retrasar la aplicación de terapias adecuadas.

Hasta que no haya resultados clínicos definitivos, utilizar ivermectina en personas con cáncer no debería ser visto como una alternativa válida ni segura.

Por Ana Elisa Merlo

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